Qué hacer en tus vacaciones que sea nutritivo, entretenido, a bajo costo y que por sobre todo sirva para reconectar contigo.
El verano es una oportunidad perfecta para hacer un alto y reconectar contigo mismo. No se trata de llenar la agenda de actividades costosas ni de seguir el ritmo acelerado del resto del año. Mas bien, se trata de elegir experiencias nutritivas, entretenidas y accesibles, que además te ayuden a cultivar hábitos de bienestar y calma.
Reconectar con la naturaleza
Pasar tiempo al aire libre es un regalo simple pero poderoso. En Chile tenemos el privilegio de estar rodeados de cerros, parques y áreas verdes incluso en las ciudades. Una excelente opción son los baños de bosque urbanos, una práctica que invita a caminar en silencio, respirar profundamente y dejarse envolver por la naturaleza.
También puedes explorar lugares cercanos a tu barrio, como cerros, senderos o parques. En Santiago, por ejemplo, la experiencia de los cerros isla permite descubrir rutas que sorprenden con vistas, flora y fauna sin necesidad de viajar lejos. Te invito a ver este episodio en Youtube.
Santiago: la ciudad de los cerros, Andrei Sokolov.
Espacios de pausa y meditación
El verano, con sus días más largos y luminosos, es un momento ideal para probar la meditación o retomarla si ya tienes experiencia. Puedes practicar al aire libre, sentir el sol en la piel, o aprovechar los instantes de calma frente al mar, un lago o simplemente en tu patio.
Comer de temporada
La abundancia de frutas y verduras en verano no solo refresca, sino que aporta nutrientes fundamentales para tu salud física y mental. Privilegiar productos frescos de estación no solo es más económico, también favorece la vitalidad y ayuda al equilibrio emocional.
Las vacaciones de verano pueden ser mucho más que descanso: son una oportunidad para nutrir cuerpo, mente y espíritu con pequeños gestos que no requieren grandes gastos, pero sí una decisión consciente de cuidarte.